Los Coen haciendo un remake, nada nuevo aquí, ¿alguien recuerda (la aburrida) Los Ladykillers? Solo que esta vez ponen el ojo (ja, ja) en una obra de Charles Portis, previamente adaptada por Henry Hathaway, con John Wayne como protagonista, un protagonista que le dio el único Oscar de su carrera.
El padre de Mattie Ross de 14 años, (la debutante Hailee Steinfeld), ha sido asesinado por el cobarde Tom Chaney (Josh Brolin) y nadie va a hacer nada por detenerle, así que ella, determinada y cabezota, con la ayuda del veterano (y tuerto) marshall Rooster Cogburn (Jeff Bridges) y de un reluctante ranger de Texas LaBoeuf (casi irreconocible Matt Damon), va a entrar en territorio indio y va a capturar a Tom Chaney.
Los Coen son unos de mis directores favoritos, su sentido del humor, su tono dramático, sus películas mas raras que perros verdes, me encantan. Y ésta es una de los Coen... pero no lo es. Podría ser una comedia, con esos diálogos rápidos, y esos tres personajes protagonistas que van cada uno por su lado. Podría ser un drama, la búsqueda de venganza de una niña, que sabe que si no lo hace ella, nadie lo hará.
Así que ese sentido es muy Coen. Pero a la vez no lo es. Porque la estás viendo y no notas ninguno de sus marcadores comunes, a pesar de que están ahí, para apreciar y admirar.
Y no se si me voy a poder dar a entender, que a veces mis ideas no las entiendo ni yo.
De todas maneras ahí va, de vez en cuando, y cada vez menos, los yankies se descuelgan con un western de los que merecen mucho la pena, si hace 3 años alucinaba con El tren de las 3:10, este año toca disfrutar con un remake bien hecho, de una obra olvidada.
Con un final genial, no es Centauros del desierto... ¿qué western se le acerca? , pero vale la pena.
Y que conste que a John Wayne no le puede hacer sombra nadie, ni Jeff Bridges, aunque se empeñe.
Puntuación: 7'5























