
El canal
SyFy (antes
SciFi) tira la casa por la ventana y nos presenta una de esas mini series de impecable factura que tan buenos resultados le han dado antes,
Alice. Todos recordamos
The Lost Room, una maravilla de tres capítulos sobre una misteriosa habitación y los
items que se podían encontrar dentro, debo admitir que contribuyó enormemente a que mirara el canal, famoso por sus películas de ciencia ficción de bajo presupuesto, con otros ojos. La que vi después,
Tin Man, sobre una chica llamada DG (la pizpireta
Zooey Deschanel) perdida en OZ (
Outer Zone), acompañada por un ex-agente de la ley (llamados
tin man), un ser peludo, con garras, parlante y cobarde y un tipo raro sin cerebro, tenía un agradable diseño retro, exteriores de ensueño y una visión original de un cuento que nos sabemos todos de memoria. Pero, (ya os imanabais que había un pero en la lejanía ¿no?), a pesar de ser visualmente impactante, el argumento prometido no acababa de cuajar, y fueron unas tres horas y pico que podrían haberse reducido perfectamente a una y media, todo hubiera sido mas dinámico y el final no hubiera parecido tan absurdo (y porqué no decirlo, tan aburrido).
Así que no me sorprendí cuando los mismos que re-imaginaron
El mago de Oz presentaron su propia recreación de
Alicia en el País de las Maravillas.
Alice (
Caterina Scorsone) es una joven profesora de judo, su padre se fue cuando tenía 10 años y ella nunca ha dejado de buscarlo. Una noche, su novio Jack decide darle un anillo, ella no lo acepta y al ir a devolvérselo pasa accidentalmente a través de un espejo, que la lleva hacia un mundo paralelo, donde se verá perseguida por la malvada Reina de Corazones (
Kathy Bates) y sus secuaces, comandados por un asesino con cabeza de conejo blanco.
Le ayudarán en sus aventuras, Hatter (
Andrew Lee Potts visto en
Primeval) lo mejor de la miniserie, y el Caballero Blanco (
Matt Frewer).
Que qué me ha parecido la serie, desde luego el concepto está muy bien re-inventado, y los exteriores y el diseño son de esos que quitan el aliento, para una producción televisiva de supuestamente bajo presupuesto, han sabido exprimirlo al máximo. La historia flojea un poquito, algunas decisiones de los personajes no tienen razón de ser, y la hora final es mas que confusa y algo ridícula (siempre dentro de la ridiculez del argumento), pero por lo menos no es aburrida.
La actriz principal que encarna a Alice no me ha gustado nada, recordando a
Zooey Deschanel en
Tin Man, ella hubiera encajado mucho mejor.
Lo mejor de todo, el giro romántico (lo que se echaba en falta en
Tin Man) y el ya comentado Hatter de
Andrew Lee Potts, encantador y chistoso, consigue que se vea toda la mini serie con una sonrisa en los labios.
Solo por él, ya vale la pena.