
Película intimista, nos lleva de la mano, delicadamente, mientras el amor nace en un corazón inocente. De moralidad ambigüa, y supongo que por ello criticada, humaniza la evidente maldad subyacente en el horror del holocausto... después de todo los criminales también eran personas, algunas mas reprobables que otras.
Todo envuelto en un romanticismo que llega al corazón. Por lo menos ha llegado al mío.
El último film que me quedaba por ver de los nominados al Oscar para Mejor Película de éste año. Si bien, mis votos siguen siendo para la actual ganadora, Slumdog Millionaire, por su frescura y optimismo... El lector está mas cerca de mi, por su melancolía, una tristeza y soledad que empapa toda la película.
Ni que decir tiene que Kate Winslet es una maestra en estas lides dramáticas, y como cada vez que veo una película suya, su interpretación me parece mejor que en la anterior (aunque se que la perfección no puede mejorarse), es un recital de sentimientos contenidos y tristezas y arrepentimientos pasados, nunca sobreactuada, siempre perfecta.
El director Stephen Daldry parece tener maña con eso de reportarles premios a sus actrices, su anterior película, Las Horas, le dio el Oscar a Nicole Kidman, y El Lector se lo ha dado, y bien merecido, a Kate.
La curiosidad, dos de los productores del film, Anthony Minghella y Sydney Pollack, ambos expertos en romances épicos, ambos fallecidos el año pasado. Dos grandes pérdidas para el cine.
Puntuación: 8'5
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