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viernes, 2 de septiembre de 2011

Finales de temporada: Falling Skies, In Plain Sight y The Nine Lives of Chloe King

El proyecto de Steven Spielberg sobre una invasión alienígena protagonizado por Noah Wyle (me encanta esa frase!!) llega al fin de su primera temporada, asegurada la segunda (¡gracias a la diosa!)
Con un inicios dubitativos, y mucho potencial, los últimos capítulos, llenos de revelaciones, acción y drama se han ganado del todo mi corazón. ¿Quién puede resistirse a la premisa? La tierra ha sido invadida y un pequeño grupo de resistencia se enfrenta a ellos. Noah Wyle es Tom Mason, un profesor de historia, segundo al mando, que utiliza sus conocimientos y los aplica a la estrategia de ataque, mientras intenta proteger a sus tres hijos. También está Moon Bloodgood como Anne Glass, la atractiva y llena de recursos pediatra, la encargada de la salud del grupo y Colin Cunningham como John Pope, un maleante motero, asesino y ladrón que solo se ocupa de él mismo y nadie mas (o eso parece). Soldados, milicia, civiles, niños y adultos, todos intentan sobrevivir a la invasión aportando su granito de arena a la resistencia.
Sí, a pesar de las críticas en contra que he leído por ahí, a mi me gusta. Aunque se nota que puede dar mucho mas de si.
Espero que de mucho mas de si.

Renovada para su quinta (y última) temporada, la serie de los marshalls que protegen testigos del estado, ya empieza a acusar cansancio, traducción: que me tiene un poquitín aburrida y que ya empieza a cansarme.
Nada ha cambiado, y su premisa sigue tan procedimental y carismática como el primer día, pero, ya sabéis, eso de no eres tu, soy yo, también se puede aplicar a las series, sobretodo a las procedimentales.
Poco ha aportado la temporada mas que el embarazo real de la prota, reflejado en los argumentos, algunos mas que forzados, y eso no me ha gustado nada. Buscarle un novio, o ligue, o whatever, embarazarla y seguir con la serie como si tal cosa, podría funcionar, sí, solo que para mi no lo hace. Uff.
Y después de este rant en toda regla, solo me queda decir, que como la próxima temporada será la última, seguramente también la miraré.

Sí, voy a admitir que me he tragado enterita la primera temporada de esta serie.
La voy a llamar mi nuevo placer culpable (pero lo escribo pequeñito, ¿vale?).
Si Vampire Diaries es como True Blood, pero sin el sexo explícito, ni la crítica política, The Nine Lives... es como Vampire Diaries pero sin su locura argumental, ni sus personajes carismáticos.
Entonces, ¿qué gracia tiene?

Ni idea, pero me ha enganchado.

Basada en unos libros juveniles, la serie nos cuenta la historia de Chloe King una feliz adolescente adoptada, que al cumplir 16 años empieza a desarrollar poderes mas allá de lo humano. Su agilidad y equilibrio son extraordinarios, es capaz de saltar muy alto, tiene una visión nocturna perfecta, le salen garras de las uñas y puede leer las emociones humanas. Casi nada.
Pero esperad que ahora viene lo mejor (o algo así).
Pues resulta que en realidad Chloe no es humana sino mai, una antigua raza de gente-gato (como lo leéis), descendientes de la diosa egipcia Baset, que viven entre nosotros, y que además, llevan miles de años esperando por el Uniter, un mai con nueve vidas, que unirá a humanos y mai.
Y ¿a que no sabéis qué?
En el primer capítulo, un asesino de la misteriosa Orden, una organización secreta que combate a los mai, tira a Chloe desde un sitio muuuy alto, y ella muere.
Y luego resucita.
Osea que ¡Chloe es la Uniter! Seguro que eso no lo veíais venir.
(¡Qué bien que se lo está pasando marguis escribiendo esta reseña!)
A lo que iba.
Por supuesto hay un triángulo amoroso (y qué no lo tiene estos días). A pesar de que los mai segregan un veneno que es mortal para los humanos, (¡nada de besos! ¿pero a quién se le ocurriría la frakkin' dren esta?), Chloe bebe los vientos por Brian, un humano guapetón y de mirada boba (lo siento, pero es cierto), cuyo padre es miembro secreto de la Orden (¡oh, no!). Pero también está Alek, su atractivo (y muy british, ¡¡¡ese acento!!!) guardaespaldas mai, que a pesar de ser un poquito arrogante e insoportable (ja, ja, ja) está enamorado de ella.

Que si, que la serie es un poco tonta, y sin chicha (la emiten por la ABC Family, ¿qué esperabais?), pero la miro igual. (Si la veis, y no os gusta, no digáis que no os lo advertí)
El final de temporada ha sido desquiciante a mas no poder (secretos desvelados, peligro, misterio, intriga, dolor de barriga, luchas a muerte, asesinatos....), y por mucho que busco todavía no se sabe nada de su renovación.
¡Cómo me dejen así colgada me da un patatús!
Bueno, nada, pues eso, bienvenidos mi nuevo placer culpable.

3 comentarios:

Mike Lee dijo...

También espero que Falling Skies dé más de sí, tiene mucho potencial, como prueban las revelaciones de los últimos capítulos, pero esta temporada ha sido un poco floja.

¡Saludos!

Alexandra dijo...

¡Hola Marguis! De ultratumba he llegado y no sabes lo feliz que me hace que nuevamente he contratado la televisión por cable, para no perderme las series que recomiendas.

Nada más las comience te platico. por lo de tu nuevo placer culposo, ¡chula qué decirte! si somos igualitas jajaja. Creo que es la primera que veré.

A pesar de que a mí Noah Wyle me pone la piel chinita y se me van los ojos, para qué mentir.

Sale púes, cuídate y ya he regresado a la bloggósfera,para que nos frecuentemos de nuevo. Besos y salu2.

marguis dijo...

Mike Lee:
Lo se, pero ese potencial!! es lo que me pierde. Objetivamente se que no es una serie para tirar cohetes, pero ver aliens por la tele ya me tiene ganada.

Alexandra:
Hello!
Bienvenida de nuevo pues!!
Ah! Estos placeres culpables que nos vuelven locas, ¿verdad?
Nos leemos Guapa!!